Juicio a un atentado terrorista. 11 M
El 11 de Marzo de 2004, sobre las 7:35 de la madrugada, explotaron 3 trenes en diferentes estaciones de la ciudad de Madrid. El atentado terrorista, sin precedentes en la historia de España, causó 190 víctimas mortales y cerca de 1600 heridos.Inmediatamente después del atentado producido 2 días antes de las elecciones generales para presidente en España, se inició una durísima labor de investigación tendiente a descubrir a los autores del mismo.
A las pocas horas de producido el atentado, se conoció que los autores del mismo habían sido un grupo que se autodenominó “Brigadas de Abu Hafs al Masri”, quienes reivindicaron el atentado en nombre de Al Qaeda en Europa.
Las investigaciones rápidamente llevaron a las fuerzas especiales a un piso situado en el barrio de Leganés en Madrid, en donde el 3 de Abril; cercados por la policía, 4 terroristas encerrados dentro de un piso, se inmolaron falleciendo todos ellos en el acto, matando a un policía e hiriendo a 4 más.
Hace algunos meses comenzó en España en juicio oral contra 29 acusados; tanto de autores materiales de los atentados como de conspiradores, colaboradores, facilitadotes de explosivos, y miembros de banda armada.
Dejando de lado las implicaciones políticas tremendas que estos acontecimientos han tenido y tienen en la actualidad en España, es interesante resaltar que el macroproceso que se está llevando a cabo contra los acusados, igualmente sin precedente alguno, posee la novedad de que está siendo retransmitido por televisión e Internet a todo el que quiera verlo, constituyendo un salto cualitativo en lo que hasta ahora se entendía como proceso público.
Quitando igualmente la polémica reinante en cuánto al grado de participación de los acusados, pues es evidente que ni son todos los que están ni están todos los que son, la retransmisión del proceso además de apasionante, permite ver con claridad las ventajas propias de un proceso claramente público.
No obstante, esta “extrema” publicidad puede tener como consecuencia un juicio paralelo en la población, es decir en el hombre de la calle completamente lego en Derecho, además de brindar a la población una serie de datos que se conocen en el proceso y que mediante el testimonio de los policías, desvelan en cierta forma el accionar de las fuerzas públicas de seguridad, pudiendo esto poner en peligro al mismo tiempo la seguridad nacional. Dicho de otra manera; si yo soy un terrorista con intenciones de atentar en España, mirando el juicio puedo obtener una enrome cantidad de datos concretos sobre el accionar policial: procedimientos, protocolos, tiempos de respuesta etc. Que bien utilizados pueden ayudar a la consecución de un atentado.
Quizás esto debería hacernos reflexionar un poco en cuánto a dónde están los límites, pues en el mundo que vivimos, todos y cada uno de ellos parecen cada vez más difusos.
Cuando yo era pequeño, si me portaba mal en el colegio se me sancionaba, no se me mandaba al psicólogo para que éste inventara una excusa para mi comportamiento.
Cuando alguien no estudiaba repetía el año, y no se lo aprobaba solo para que no se quedara atrasado.
Cuando rompía un vidrio de un pelotazo lo más probable era que recibiera una buena bofetada y a nadie se le ocurría llamar a la policía para denunciar violencia paterna.
Los límites son necesarios en todos los órdenes de la vida, y ese es precisamente el sentido de la ley, su razón de ser. Es necesario realizar una ponderación de los límites, pero siempre asumiendo que no existen derechos sin obligaciones ni sociedad sin límites.
Pese a todo, creo que la retransmisión del juicio del 11 M es altamente positiva, pero adelantándome a un futuro y quizás inminente "Tribunales TV", es crucial determinar bien los límites para no convertir en show, aquello que solo debería ser para dar transparencia al proceso.
Cuando alguien no estudiaba repetía el año, y no se lo aprobaba solo para que no se quedara atrasado.
Cuando rompía un vidrio de un pelotazo lo más probable era que recibiera una buena bofetada y a nadie se le ocurría llamar a la policía para denunciar violencia paterna.
Los límites son necesarios en todos los órdenes de la vida, y ese es precisamente el sentido de la ley, su razón de ser. Es necesario realizar una ponderación de los límites, pero siempre asumiendo que no existen derechos sin obligaciones ni sociedad sin límites.
Pese a todo, creo que la retransmisión del juicio del 11 M es altamente positiva, pero adelantándome a un futuro y quizás inminente "Tribunales TV", es crucial determinar bien los límites para no convertir en show, aquello que solo debería ser para dar transparencia al proceso.






